martes, 25 de marzo de 2008

¿Para qué enseñamos?

Es bastante común escuchar a los padres decir, en general, que los niños deben educarse y alcanzar la Enseñanza Superior para llegar más lejos en la vida, para ser mejor que sus progenitores y así tener una vida holgada, sin necesidades trascendentales. En cierto sentido lo que recién mencioné podría responder el por qué aprender.
Pues bien, lo que me cabe responder ahora es ¿para qué enseño o enseñaré? Comenzaré la resolución de mi pregunta analizando la palabra “enseñar”, que proviene del latín insignare, compuesto de ín(en) y signare(señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir. Aquí me detengo, pues considero que esa es exactamente mi misión y la de toda la sociedad, orientar, guiar, acompañar, apoyar a los educandos hacia su meta.
Si bien es cierto, son los padres, comúnmente, quienes proponen y en algunos casos imponen estas metas, es algo que es casi inherente al individuo. Recuerdo que estando en Kinder decía que yo llegaría a la Universidad y sería una profesional, en esa tarea me hallo y por ello es que me cuestiono mi futuro quehacer laboral.

Continúo en la búsqueda de la respuesta y lo que más ronda en mi cabeza es la idea de formar personas, personas humanas con las que se pueda interactuar fluídamente, que no desprecien al de al lado por la función que desempeña, todo lo contrario que la valore, pues si esa persona dejara de realizar su labor, mucho de este gran sistema al que pertenecen, pertenezco, pertenecemos, dejaría de actuar de manera regular produciéndose desestabilización, donde todos los individuos nos veríamos afectados de alguna u otra forma. Tal vez mi visión se vea muy funcionalista, observando la sociedad como un gran sistema, un organismo conformado por una infinidad de órganos pequeños que cumplen roles fundamentales dentro de este cuerpo.

Es lo que pienso, elegí enseñar, acreditar mis conocimientos y transmitirlos, transformar esta tarea en la función que deseo desempeñar durante el resto de mi vida, en cierto modo ser el hilo conductor que transporta hacia el propósito o más bien sueño de muchos, semejante al que yo tenía cuando bordeaba los cinco años de edad.

En esta gran tarea que es la educación, deberé saber afrontar los diversos conflictos que se me presentarán en una sala de clases y para ello es necesario conocer la gran variedad de técnicas de enseñanza-aprendizaje, de este modo sabré aplicarlas, lo haré conscientemente, utilizando las herramientas acordes a cada curso y en lo posible a cada integrante de mi grupo curso, con el fin de lograr en ellos un aprendizaje eficaz con el que, además de adquirir datos, adquieran instrumentos que puedan utilizar en su vida diaria, como lo es el comprender por qué habla de ese modo, por qué o de donde provienen las cosas como un diario, por qué hay conflictos con los países vecinos y en qué los afecta directamente, entre una extensa gama de hechos.

Entonces, ¿para qué enseño? Para mantener el status quo de la sociedad y del mundo en general. Ello no significa que promueva el cambio cuando sea necesario. Debo ser realista en este aspecto, por más que desee cambiar el mundo entero, sólo lograré modificar, quizás, la cosmovisión de mis alumnos. Posiblemente allí se encuentre la esencia del gran problema, este “desequilibrio estabilizado” de nuestros tiempos, donde se busca la equidad, pero se privilegian las comodidades, el buen pasar; el modo de observar nuestro alrededor, agudizar nuestros sentidos y abrirlos, poder decir en realidad era verde y no verde oscuro, puede ser el tesoro al final del arcoiris, la solución a nuestros problemas.

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Cómo ves el proceso Enseñanza Aprendizaje?

Podría decir con respecto a este tema que desde la Pedagogía es un punto bastante recurrente en el último tiempo; se iniciaron instancias de evaluación a los profesores en el aula de clases, situación incómoda, desagradable innecesaria desde el punto de los docentes; requerida según otros. Escuché varios comentarios acerca de esto, de ambas posturas. Profesores diciendo:”a los médicos no los evalúan en el pabellón de cirugías o cuando diagnostican una enfermedad y varias son las negligencias cometidas”, como también lo contrario: “es una excelente idea evaluar en la sala de clases a los profesores, para observar las falencias y remediar las faltas que están cometiendo”. Considero que ya existen varias instancias en que se “pone nota” a la enseñanza y aprendizaje en nuestro país, para ello fueron creados el SIMCE, PSU y otras pruebas que desarrollamos alumnos y profesores, en las que los organismos especializados formulan una serie de preguntas para verificar el estado de los conocimientos de los alumnos, ya sea para ingreso a la Educación Superior o evaluar los avances en las nuevas políticas instauradas en el Sistema Educacional Chileno, como la Reforma Educacional de la que fui parte y las modificaciones realizadas a los Programas de Enseñanza, en todos los niveles de educación.

Complica hablar de Enseñanza, pues ello implica mucho, pero ¿acaso no he aprendido toda mi vida?, así es, desde antes de nacer he estado en un continuo aprendizaje, ello significa que al tener conocimientos es “fácil” enseñar, ya que se podría decir que se me escapa por los poros lo que sé, me refiero a cosas, acciones muy básicas que realizo en mi diario vivir, por lo tanto instruir, dar lección de lo que conozco no se me debería complicar tanto. La verdad es que cuando pienso en que en unos cuantos semestres estaré haciendo mi primera clase y ello además de provocarme una gran emoción, pues estaré realizando algo en lo que me he preparado durante años con mucho esfuerzo y perseverancia; me genera sentimientos de angustia, miedo a eso nuevo en que me desempeñaré por el resto de mi vida y debo hacerlo de la mejor manera para formar grandes personas integrales, críticas y por sobre todo buenas personas. Luego me detengo y pienso en lo que planteaba, toda mi vida he aprendido y a la vez enseño, por lo que debo confiar en mí, en lo que sé, en lo que aprendí y aprenderé acerca de mi especialidad o cualquier otra y sobre la vida.

Los conocimientos que más tengo calados en mi mente han sido internalizados en los momentos que he puesto más de mí para aprenderlos y en los que he notado un verdadero compromiso por parte del profesor o persona que me explicaba ese algo. Por lo tanto el proceso Enseñanza Aprendizaje van de la mano, no puede existir el uno sin el otro, son causa y efecto y viceversa, pues es requerida la duda para generar conocimientos.

jueves, 13 de marzo de 2008

como ves el proceso enseñanza aprendizaje? 15/03
pa q enseñamos? 25/03
q significa la disciplina dentro del aula?5/04

sábado, 8 de marzo de 2008

Mi clase .

Comprendo que como futura pedagoga mi labor será bastante difícil e intensa. El tiempo pasa; aunque suene a cliché, las generaciones cambian, sus intereses, en aspecto, serán muy distintos a los míos, pongo énfasis en ello, sólo es apariencia, pues las metas a cumplir, las necesidades a suplir, aunque más evolucionadas, quiero decir con esto “tecnológicas”, serán muy similares a las mías o a las de cualquiera de mis compañeros o los requerimientos que intentaban satisfacer mis padres cuando pasaron por su etapa escolar. Es cierto, cuando estaba en el colegio no me preocupaba de con qué alimentaré a mis hijos al otro día, pero si existía la idea que algún día conformaría una familia y que me daría mucho gusto participar en el sustento de ella, como también pensaba en que sería una mujer independiente, que podría viajar por el mundo y hacer un sin fin de cosas que en ese momento no podía realizar por hallarme bajo el alero de mis padres. Hoy, como estudiante universitaria, mi situación no dista mucho de aquello, a pesar de que hay un punto que marca la diferencia en mi asistencia a clases y mi interés por estudiar e instruirme para mi futura vida laboral, en que no sólo deberé desenvolverme exponiendo materias, sino que enseñaré y ello implica además de que mis alumnos aprehendan los conocimientos que les entregue, estaré formando personas, proporcionando valores, los cuales serán muy útiles en su vida. Estaré presente en un complicado momento de su existencia, donde deberé saber guiarlos y al mismo tiempo prepararlos para su futura enseñanza superior o su desempeño laboral.
Como estudiante de Historia y Geografía me mueve el gusto por el conocimiento, los diversos procesos a lo largo del tiempo, lo similares y discordantes que pudieron, pueden y podrían ser los acontecimientos. Percibir que somos protagonistas de este mundo y como tales nuestra misión es conservarlo, aprender de la experiencia y así sobrellevar la vida en paz.
He pasado diecisiete años de mi vida dentro de una sala de clases, a pesar de ello, encuentro un grado de dificultad al preguntarme cuales son las características que debe tener una clase. Una diversidad de profesores me ha hecho clases, los cuales obviamente han tenido cualidades y defectos, de ellos rescato las propiedades de una lección.
En base a la pregunta:¿Qué elementos debe tener una buena clase de Historia y Geografía? distingo varios factores, características trascendentales que determinan una buena o mala clase. Pues bien, considero que al exponer las materias debo plantear y delimitar los objetivos de mis enseñanzas, mantener un lenguaje adecuado a la situación, considerando las particularidades de mis alumnos para así mantener un ambiente de respeto y cordialidad con un toque afable, humano, ya que soy de la idea de que las verticalidades no facilitan una buena enseñanza y en consecuencia no concuerda con lo que me he planteado.
Utilizaré herramientas tecnológicas que tanto facilitan nuestro quehacer, bibliografía, visitas a museos, excursiones, giras de estudio, entre otros, por supuesto todo en la medida de lo posible.
Siempre he creído que en lo simple se encuentra la esencia de la vida, por lo tanto espero que mis alumnos sean capaces de rescatar esa belleza que es invisible a los ojos y que abre las puertas del alma.
Como lo mencioné, somos los protagonistas de esta historia, ellos serán los personajes que pueden cambiar este sueño que es la vida, por muy visionario e iluso que suene deben vislumbrar que cada acto compromete ser asumido; los errores se pagan y los aciertos gratifican…
Doy a entender entonces que en el aula abra un trozo de mí y un trozo de ellos, cada uno recibirá y entregará, de este modo no seré “una profe de historia”, seré “la profe de historia que me enseño sobre lo que ella sabe”.

Julia Venegas
Tercer año de Pedagogía en Historia y Geografía

Hola, te doy la bienvenida a mi blog.

Soy Julia Venegas, Julie para los amigos; alumna de Pedagogía en Historia y Geografía y curso tercer año.

Te presento mi edublog, destinado a exponer mis ideas frente a los diversos temas presentados en el curso de Currículum y Evaluación.
Aquí hay mucho de mí, asi que espero te agrade.
=)