martes, 17 de junio de 2008

¿Qué características debe tener un profesor para ser un buen profesor?

Para realizar cualquier actividad en nuestras vidas es necesario tener voluntad, en algunos casos se requiere en mayor o menor grado, pero para que las cosas resulten bien, es mejor dar lo máximo de sí mismo, la verdad es que si todos le pusiéramos más pasión y amor alo que realizamos tendríamos un mundo mucho mejor. La vocación (*), a mi parecer, es el ingrediente fundamental en mi futura carrera como profesora; esta características es esencial en cualquier aspecto en que nos desempeñemos y va de la mano con la voluntad, si la mitad de los profesores existentes tuvieran verdadera vocación la educación seria mucho mejor, lo mismo ocurre con doctores, ingenieros, con la sociedad entera; si hiciéramos y siguiéramos nuestros sueños seriamos mejores personas.

Un buen profesor debe tener claro que las diferencias pueden existir (de edad, nivel educacional…), pero que la disminución de ellas permite que halla un ambiente de confianza, respeto, cordialidad en una clase, la que se caracterizaría por una intrínseca interrelación, la cual permite un mejor proceso para la obtención de óptimos resultados de acuerdo a lo planificado. Una atmósfera grata permite expresarse con mayor fluidez, dejando de lado las dudas de parte tanto como del alumno como del profesor, ya que de acuerdo al tipo de preguntas realizadas por los discentes, el docente captará si los conocimientos han sido o no asimilados por la audiencia. Hoy, las verticalidades generan más desencuentros que encuentros.

Como siempre lo he dicho, un profesor debe ser un guía, una persona que oriente, permitiendo, de esta forma, que los alumnos construyan su conocimiento, tanto teórico como el práctico, con lo que me refiero a la vida, a las situaciones a las que se enfrenta un adolescente, en que su escala valórica se puede ver trastocada profundamente si no se le comprende, escucha, guía, aconseja. El problema de esto, yace en que implica ser un modelo a seguir, lo que significa que si aconsejo algo y yo hago lo opuesto me convertiré instantáneamente en un Cura Gatica, que predica, predica y no practica, perdiendo la confianza de ellos. La práctica es el único medio para enseñar valores a los alumnos.

Los tiempos cambian, más bien se modifican, evolucionan, varían las técnicas, se descubre… por lo que como buena maestra debo también actualizarme constantemente, perfeccionarme para poder llegar a los alumnos, para crear nuevas instancias de aprendizaje utilizando los recursos que la tecnología ofrece.

Manejar una base sólida de conocimientos es fundamental, un profesor debe saber de lo máximo posible, aunque si no lo sabe debe reconocer que carece de algún tipo de información y no caer en la invención. Tener una gran base de conocimientos no sirve de mucho si no se entregan con métodos pedagógicos, didáctica.

Debe comprender a sus alumnos, retroceder un poco en sus recuerdos y fijarse en su comportamiento adolescente, para así practicar la empatía y poder desarrollar de mejor forma su quehacer.

¿Es necesaria la interacción en una sala de clases?
¿Debe existir las verticalidades?

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* http://monicarodriguezdiez.wordpress.com/2007/11/14/%C2%BF-como-debe-ser-un-buen-profesor/
Julia Venegas
Tercer año de Pedagogía en Historia y Geografía.

martes, 10 de junio de 2008

¿Qué acciones concretas realizarías para verificar tu buen desempeño como educador?


Evaluar, situación complicada, sobre todo si se trata de evaluarse a sí mismo y el propio quehacer para el que te preparas y tratas de hacer lo mejor posible, de dar lo mejor de ti. El miedo, angustia a los resultados la verdad es que es una constante en nuestras vidas, debería ser algo a lo que estemos acostumbrados, pero bueno, las decisiones siempre se cuestionan (¿qué, cómo, por qué, a quién enseñar? ¿Hacer?). la cuestión, es que se evalúa para hacer las cosas mejor(*)

Para calificar mi actuar utilizaría evaluaciones realizadas para observar los avances en los alumnos (medir el conocimiento). Estas pueden ser formativas o sumativas, ya que ambas permiten determinar no sólo el aprendizaje de los alumnos, sino que también si lo enseñado fue realmente captado por los alumnos, lo que se puede evidenciar analizando el universo de pruebas y determinando si los buenos o malos resultados apuntan a las diversas habilidades de ellos, de acuerdo con cada una de las preguntas (comprensión, análisis, reflexión) todo esto teniendo en cuenta que las evaluaciones deben ser formuladas para determinar la adquisición de conocimientos y si ellos fueron aprendidos de modo que puedan ser aplicados en distintos contextos; de no haber obtenido buenos resultados se establece que la didáctica aplicada no fue la idónea para ese grupo-curso, por lo tanto debe ser cambiada, modificada, readaptada… en fin, realizar todas las modificaciones necesarias para que el proceso enseñanza-aprendizaje sea eficaz.

Realizar algún tipo de encuesta donde los alumnos realicen sugerencias o criticas acerca de la clase y de mi actuar como profesora, las que pueden ser anónimas, explicitando reglas donde destacarían el respeto y cordialidad, conductas que deben expresar tanto a profesores como a compañeros, es decir su entorno, lo cual no sólo debe efectuarse en el colegio, en la sociedad en general, pues esa es una de las funciones que cumplen las instituciones educacionales, constituir un ente socializador.

Las acciones que he desglosado, también deben ser consultadas a los padres y apoderados, como también al profesor jefe, pues ellos permiten recabar información un tanto más objetiva. Sus opiniones pueden llegar a ser trascendentales, pues ellos manejan información acabada acerca de los educandos, a diferencia de la que poseeré, como profesora de uno de sus ramos.
¿Es una buena técnica cuestionarse el propio quehacer para obtener mejores resultados?


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* http://www.geocities.com/athens/forum/5661/evaluar.html

martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?

“Sólo el amor aproxima lo que es diferente y realiza la unión de la diversidad”.
(Juan XXIII)


Difícil respuesta. Considero que deberé conocer la realidad de mis alumnos, ¿el método? A través de evaluaciones diagnósticas y formativas donde sea posible apreciar las capacidades de ellos. Por medio de estas técnicas es posible analizar el contexto en el que se desarrollan las actividades, de acuerdo a ello se deben barajar las formas de cómo y por qué enseñar y también definir la necesidad de por qué comprender lo que se enseña, debido a que inconscientemente nos cuestionamos ello, ya que evaluando los distintos escenarios donde deberé desenvolverme tendré que determinar las características de cada curso, ya sea Educación Básica (séptimo año en adelante),Media o a adulto; me refiero a sus estados emocionales en general.
Del mismo modo que debo realizar evaluaciones donde la diversidad de mis futuros alumnos sean capaces de desarrollar todas sus capacidades y no afecte a ninguno de ellos.

Independiente de las evaluaciones que mencioné, la interacción en el aula de clases es fundamental. Por ejemplo, para hacer más atrayente un tema de Historia Clásica, puedo situar a los oyentes hablando de Italia nombrando los equipos de fútbol que allí se encuentran, es decir, aludiendo a algo conocido por ellos, lo que en teoría se denominan conocimientos previos del alumno. Tomar en cuenta estos saberes y relacionarlos con la materia puede otorgar un conocimiento significativo. Con esto se logrará la atención de todos, incluso de aquellos a los que no les agrada el tema, lo que obtendrá como resultado disposición al aprendizaje, pues ese contenido que se veía tan lejano, es más conocido de lo que se pensaba.

Entonces, al conocer la diversidad a la que se le entregan conocimientos, permitirá realizar un esquema con lo que se debe enseñar (aunque esté prescrito) y cómo realizarlo, es decir utilizando las distintas didácticas, rescatando de ellas las características que permitirán un buen desempeño, adaptándolas a la audiencia.

La integración, interacción son imprescindibles, de ellas dependen los resultados obtenidos. Estos elementos son indispensables, pues el saber que afecta, mueve, interesa, molesta… a los alumnos y el que ellos también me conozcan permitirá un ambiente de cordialidad donde todos los actores se desempeñen con fluidez.

Destacar las capacidades, habilidades de cada uno (en lo posible) los motiva e insta mi actuar como docente a desarrollar mi quehacer con más énfasis, pues si los conozco significa que tengo una relación con ellos, se forma un lazo donde existe una interdependencia y ello se refleja en un compromiso de parte de ambos para efectuar nuestros roles.
Saber a quienes y en qué contexto es primordial en la futura tarea de guiar a mis educandos.


¿Establecer lazos cordiales con la audiencia, facilita el proceso enseñanza-aprendizaje?


Julia Venegas.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Cuál es según tu opinión la forma más justa de evaluar el desempeño de un estudiante?

La palabra evaluar, creo, a todos provoca un dejo de nerviosismo, ansiedad, incluso miedo, pues se realizará un juicio con respecto a algo, se medirá alguna situación, se valorará una acción, se diagnosticará, determinará… significa, literalmente, que se pondrá nota a un proceso, que en este caso corresponde al de enseñanza-aprendizaje. Lo que no sólo perturba a alumnos, sino también a profesores, a la institución educacional a la que pertenezca, ya que los resultados deben ser acordes a los objetivos planteados. Como profesor, enseñar; como alumno, aprender (no olvidar que ambos se forman y ambos educan).

“Evaluación es la recogida de información rigurosa y sistemática para obtener datos válidos y fiables acerca de una situación, con objeto de formar y emitir un juicio de valor con respecto a ella. Estas valoraciones permitirán tomar las decisiones consecuentes en orden a corregir o mejorar la situación evaluada”. (1).
“(…) [evaluación] proceso sistemático y continuo mediante el cual se determina el grado en que se están logrando los objetivos de aprendizaje (…)” (2). Para mí, como alumna, suena más a saber si se ha aprendido o no, pero ahora que veo eso desde otro punto, el cual ve la evaluación como un medio de saber si a través de las técnicas (didáctica) aplicadas se han conseguido los objetivos planteados; saber si realmente los alumnos han comprendido lo enseñado, si son capaces de aplicarlo y reflexionar respecto de ello. Se subentiende que de no alcanzar las metas planteadas, deberá adoptarse y aplicarse otro tipo de metodología de trabajo.

Considero que para determinar la adquisición de conocimientos por parte de los alumnos de manera justa, es necesario observar el esfuerzo que han puesto en el aprendizaje, si realmente han trabajado para comprender. De acuerdo a esto, las evaluaciones que requieren reflexionar respecto a un tema son las pertinentes a este tipo de requerimientos. Pero anterior a esto, es necesario realizar una evaluación Diagnóstica (2), para saber con qué tipos de conocimientos previos cuentan, si es necesario reforzarlos y en el repaso los alumnos que no conocían tales materias, se instruyan. Luego la realización de evaluación Formativa (2), donde se pueden observar las falencias en el aprendizaje, que deben ser revisadas nuevamente, ya sea en clases por el docente o fuera de ellas, por el discente. Actividad que se desarrolla, posterior a la instrucción de una materia (unidad, por ejemplo). Este tipo de acciones, son trascendentales, debido a que evidencian si se puede o no continuar con lo planificado, tanto que si no, se deben efectuar modificaciones en la planificación de las clases. Aprobada ya la evaluación formativa, es precisa una Sumatoria, la que otorgará los resultados para conocer si se obtuvieron los objetivos planteados al inicio de un semestre o año escolar. Este tipo de pruebas, manifiesta también un orden metal que recopila toda la información adquirida sobre una materia.
Entonces, “(…) será un antecedente del alumno en la evaluación diagnóstica, un indicador de sus adelantos o deficiencias en la evaluación formativa y una certificación del grado en que alcanzó los objetivos en la evaluación sumaria (…)” (2).

“La evaluación no debe ser considerada como una acción de control o fiscalización, es un proceso que permite a los distintos actores involucrados aprender y adquirir experiencia de lo planificado y ejecutado para tomar decisiones que optimicen la gestión del programa o proyecto y garanticen mejores resultados e impactos” (3). Según lo citado, se debería tener a bien a las evaluaciones, puesto que son prácticas que colaboran intensamente en el proceso enseñanza-aprendizaje, que permiten observar los avances, los reajustes que se deben realizar en la didáctica aplicada, conocer a los alumnos, saber que los sorprende, lo que los incentiva al conocimiento… entre otros; al mismo tiempo que mide a los alumnos, también mide al profesor.

Conocer a los alumnos, su realidad como estudiante y en lo posible como componente familiar, ayudara a la comprensión de su comportamiento y con ello la forma en que se le debe enseñar y cómo tratar. Sé que esto me será casi imposible, debido a que haré clases a decenas de alumnos, pero si tendré la oportunidad de conversar con sus profesores jefes, los que podrán otorgarme un perfil de cada alumno, ya que ellos tienen mayor acceso a sus entornos.
Observar el esfuerzo que ponen para aprender, la atención que prestan en clases, la medición de sus conocimientos a través de evaluaciones que apuntan al general de las habilidades de los alumnos. En mis clases, daré gran énfasis a las reflexiones sobre los temas tratados, pues, según mi experiencia los mejores resultados alcanzados han sido a través de la comprensión y posterior explicación de los procesos históricos, al menos.

¿Impartir una materia sin considerar los conocimientos previos obtendrá buenas calificaciones al finalizar?

¿El esfuerzo debe ser considerado en una evaluación, cuando los resultados no han sido los mejores?


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(1)http://www.rmm.cl/index_sub.php?id_contenido=10053&id_seccion=6689&id_portal=824

(2)http://www.redesc.ilce.edu.mx/redescolar/biblioteca/articulos/htm/evalu_funci.htm

(3)http://www.cndna.gov.ve/PlanAccion/6.1PropuestaSEGUIMIENTO.doc



Julia Venegas Valenzuela

martes, 6 de mayo de 2008

¿Cómo se aprende Historia y Geografía?

“Aprender supone la idea de «recibir o asimilar conocimientos», también la apertura fundamental ante la realidad; la búsqueda siempre inacabada de la verdad; la capacidad de sacar la enseñanza de un hecho o de una persona; el deber y el derecho de encontrar nuevos y mejores modos de pensar, hablar y obrar; la necesidad y conveniencia de integrar lo ya conocido con lo que se va conociendo.
Dejar de aprender es suspender la vida, es clausurar el mundo, es declararse ausente, es como morir de mala muerte.” (1)

Es necesaria la duda, las ansias de saber para abrir la mente al conocimiento, la ausencia de ello significa que no hay voluntad para conocer y la verdad es que algún tipo de duda debe mover nuestra vida para poder vivirla.
La curiosidad permite generar experiencias de las que se obtienen aprendizajes. Por ejemplo, ya el hecho de hallarse en una institución educativa representa la carencia de saber o la ambición de él.
Los que estudiamos historia nos caracterizamos por investigar, averiguar hasta descubrir el por qué de algo o quedar satisfechos con la respuesta. En este sentido, si hago que un tema que aparenta ser aburrido, se convierta en atractivo promoveré las ganas de saber más acerca de él. Daré pie a que los alumnos investiguen o se estimulen y desarrollen con más voluntad las actividades planificadas para las clases.
Estudiar historia siempre ha sido aburrido para quienes la ven con ojos de que son tonteras que ocurrieron mucho antes de que naciera y que no le influyen en su vida. De partida esa persona esta terriblemente equivocada, el por qué es obvio. El problema radica en cambiar esta visión, considero que uno de los métodos básicos para realizar esto, es plantear las actividades con didáctica, la carencia de ella no llevará a ningún lado, como lo he exprese en otras ocasiones.
Entonces, si presento el tema a tratar de forma seductora, estaré incitando a los alumnos a averiguar sobre él; esto sólo a modo de introducción para que después sean capaces de desarrollarlo con amplitud.
Una de las mejores formas de aprender historia es leyendo varios autores acerca de un contenido, con el motivo de obtener la opinión que muchas veces se contraponen y de acuerdo a ello ser capaces de alcanzar un aprendizaje un tanto más objetivo. El discutir con los compañeros lo leído, realizando analogías con lo que sucede en su entorno o lo que sucedió antes y que determinó el mundo que se vive, hace que las investigaciones sean más acabadas.
Realizar mapas y estudiar con ellos permite materializar, hacer más concreto lo que se describe, haciendo que lo comentado sea más familiar al discente. Contextualizar y realizar comparaciones con lo que sucedía en América, por ejemplo, genera que sea “palpable” lo que se analiza. El desarrollo de prácticos, en Geografía, al menos, fomenta la investigación lo que cede un conocimiento más acabado de lo que se estudia.
Leer, permite conocer nuevos conceptos, mejora la ortografía, manejar de mejor forma las reglas lingüísticas, lo que sirve para todos los ámbitos de estudio, de la vida en general. Reflexionar acerca de algo también colabora en con la lógica que es aplicable a varias ramas de aprendizaje. La realización de mapas o maquetas desarrolla las habilidades artísticas de los alumnos, lo que además permite que los alumnos con esas aptitudes logren mejoras o mayor interés en lo que no son tan buenos.
Aprender historia requiere de una contextualización y una recopilación de los datos ya asimilados, pues hablar de un tema en particular sin conocer sus antecedentes es anacrónico. Entonces, el poseer una cronología mental de los hechos hace que el estudio sea concreto.
La historia es subjetiva (sólo es imparcial en el instante en que ocurre) , aunque la aplicación de las ciencias, que se consideran objetivas, permite que sea neutral. El conocer los postulados de autores que plantean visiones distintas y de otros actuales genera que se le denomine objetiva. Tal vez, por ello sea un tanto complicado estudiar historia, distinto a lo que sucede con las matemáticas o biología o química, donde es igual por el lado que se le mire, en cualquier parte del mundo.
Muchas veces la repetición de conceptos no hace que el aprendizaje sea concreto, pero si la Historia es interpretada y se reflexiona acerca de ella se obtendrá un conocimiento significativo, fácil de asimilar por los discentes y de explicar por los docentes.

Entonces, ¿Cuál es la forma más acertada para aprender Historia?
Los hechos que estudiamos ¿son comprendidos de la misma forma que el resto?


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(1)http://www.geocities.com/athens/forum/5661/aprender.html

sábado, 26 de abril de 2008

¿Qué significa para ti enseñar didácticamente?

Esta vez, tengo la oportunidad de desarrollar mis ideas frente a qué significa para mí enseñar didácticamente. La verdad es que el término didáctica, me parece un tanto alejado a mi realidad, pero si me detengo a pensar estoy muy equivocada, de cierto modo se me ha enseñado didáctica durante toda mi vida, de forma implícita o más bien, he aprendido según el tipo de técnicas utilizadas por los profesores que me han hecho clases, durante toda mi vida escolar.
Didácticamente, me recuerda actividades realizadas al interior de la sala de clases o en el exterior y, la mayoría de las veces, está relacionado con juegos.

Comenzaré la resolución de mi pregunta analizando la palabra “enseñar”, que proviene del latín insignare, compuesto de ín(en) y signare(señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir(*), la misión es guiar, apoyar a los educandos durante el proceso educativo, formacional.
Etimológicamente “didáctica” viene del griego didastékene que significa didas (enseñar) y tékene (arte), entonces podría decirse que es el arte de enseñar. También es considerada una ciencia, ya que investiga y experimenta, nuevas técnicas de enseñanza, se basa en la biología, sociología filosofía (**). Es una ciencia que contribuye en el proceso enseñanza-aprendizaje aportando estrategias educativas que permiten facilitar el aprendizaje; se basa en principios pedagógicos (***); busca fundamentar y regular los procesos de enseñanza y aprendizaje (****). Requiere de la presencia de docente, discente, contexto y currículum (*****).

Entonces, Didáctica es el arte de enseñar, me parece bastante atractiva esa definición, debido a que para ello se debe estar dotada de talento. ¿Qué sucede si no cuento con tal talento? ¿Se pueden aprender técnicas o métodos para suplir esta ausencia de talentos y cautivar a la audiencia?
Partiendo de la premisa que los alumnos asisten a clases movidos por el deseo de aprender, conocer el mundo en el que viven, formarse para poder relacionarse con su entorno, cumplir una función en el sistema que se halle inmerso, entre otros. Por lo tanto, se contará con una predisposición, que tiene como resultante prestar su atención a lo expresado en las clases. Por otro lado esta el docente, quien además, de tener conocimientos necesarios para practicar la enseñanza, sabe técnicas, métodos de enseñanza que fusiona inteligentemente todos los recursos personales y materiales disponibles para alcanzar los objetivos propuestos, con más seguridad, rapidez y eficacia (******).
Si me restrinjo a las definiciones de enseñar y didáctica que expuse no tendría por qué complicarme, pues sabiendo bien los procedimientos que determinan una buena enseñanza, el problema estaría resuelto. Pero en la práctica muchos de los factores varían, quizás no cuente con lo básico para proceder con mi labor de enseñanza. Asimismo, debo considerar que no siempre estaremos dispuestos a enseñar o aprender (profesor-alumno), aunque como profesional se deben separar las cosas, somos humanos y lo que sucede a nuestro alrededor nos afecta positiva o negativamente. Por ello, es que es necesario provocar sorpresa en los educandos, no actuar de la misma forma ante los hechos de la vida cotidiana, estaría sentando un precedente didáctico… sorprender, mantener atenta a la audiencia.

Realizar otro tipo de actividades para hacer más amena la clase, tal vez realizar juicios valóricos acerca de los temas trabajados o relacionar un punto geográfico con un lugar o situación conocida para lo alumnos, contextualizar y llevarlo al mundo que ellos habitan, realizar comparaciones, realizar maquetas, mapas, ejemplificar con situaciones cotidianas, pueden hacer que una clase sea didáctica.

Entonces, enseñar didácticamente significa guiar en el proceso educativo a los educandos con métodos de enseñanza, que pueden obtener objetivos significativos en el aprendizaje, siempre basados en la interacción docente-discente.

¿Es posible un equilibrio entre realizar clases muy entretenidas y lograr un óptimo aprendizaje?

El desarrollar métodos interactivos genera un lazo de confianza entre profesor y alumno ¿Cómo equilibrar esta confianza sin que el alumno se aproveche de esta familiaridad?


(*)http://etimologias.dechile.net/?ensen.ar

(**)http://historiasenconstruccion.wikispaces.com/Pedagog%C3%ADa+-+Glosario+de+T%C3%A9rminos?f=print

(***)http://www.psicopedagogia.com/definicion/didactica

(****)http://es.wikipedia.org/wiki/Did%C3%A1ctica

(*****)http://es.geocities.com/rullcabre/notesUned/tema1.pdf

(******) http://www.educa.aragob.es/aplicadi/didac/dida27.htm

¿Qué significa para ti enseñar didácticamente?

Esta vez, tengo la oportunidad de desarrollar mis ideas frente a qué significa para mí enseñar didácticamente. La verdad es que el término didáctica, me parece un tanto alejado a mi realidad, pero si me detengo a pensar estoy muy equivocada, de cierto modo se me ha enseñado didáctica durante toda mi vida, de forma implícita o más bien, he aprendido según el tipo de técnicas utilizadas por los profesores que me han hecho clases, durante toda mi vida escolar.
Didácticamente, me recuerda actividades realizadas al interior de la sala de clases o en el exterior y, la mayoría de las veces, está relacionado con juegos.

Comenzaré la resolución de mi pregunta analizando la palabra “enseñar”, que proviene del latín insignare, compuesto de ín(en) y signare(señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir(*), la misión es guiar, apoyar a los educandos durante el proceso educativo, formacional.
Etimológicamente “didáctica” viene del griego didastékene que significa didas (enseñar) y tékene (arte), entonces podría decirse que es el arte de enseñar. También es considerada una ciencia, ya que investiga y experimenta, nuevas técnicas de enseñanza, se basa en la biología, sociología filosofía (**). Es una ciencia que contribuye en el proceso enseñanza-aprendizaje aportando estrategias educativas que permiten facilitar el aprendizaje; se basa en principios pedagógicos (***); busca fundamentar y regular los procesos de enseñanza y aprendizaje (****). Requiere de la presencia de docente, discente, contexto y currículum (*****).

Entonces, Didáctica es el arte de enseñar, me parece bastante atractiva esa definición, debido a que para ello se debe estar dotada de talento. ¿Qué sucede si no cuento con tal talento? ¿Se pueden aprender técnicas o métodos para suplir esta ausencia de talentos y cautivar a la audiencia?
Partiendo de la premisa que los alumnos asisten a clases movidos por el deseo de aprender, conocer el mundo en el que viven, formarse para poder relacionarse con su entorno, cumplir una función en el sistema que se halle inmerso, entre otros. Por lo tanto, se contará con una predisposición, que tiene como resultante prestar su atención a lo expresado en las clases. Por otro lado esta el docente, quien además, de tener conocimientos necesarios para practicar la enseñanza, sabe técnicas, métodos de enseñanza que fusiona inteligentemente todos los recursos personales y materiales disponibles para alcanzar los objetivos propuestos, con más seguridad, rapidez y eficacia (******).
Si me restrinjo a las definiciones de enseñar y didáctica que expuse no tendría por qué complicarme, pues sabiendo bien los procedimientos que determinan una buena enseñanza, el problema estaría resuelto. Pero en la práctica muchos de los factores varían, quizás no cuente con lo básico para proceder con mi labor de enseñanza. Asimismo, debo considerar que no siempre estaremos dispuestos a enseñar o aprender (profesor-alumno), aunque como profesional se deben separar las cosas, somos humanos y lo que sucede a nuestro alrededor nos afecta positiva o negativamente. Por ello, es que es necesario provocar sorpresa en los educandos, no actuar de la misma forma ante los hechos de la vida cotidiana, estaría sentando un precedente didáctico… sorprender, mantener atenta a la audiencia.

Realizar otro tipo de actividades para hacer más amena la clase, tal vez realizar juicios valóricos acerca de los temas trabajados o relacionar un punto geográfico con un lugar o situación conocida para lo alumnos, contextualizar y llevarlo al mundo que ellos habitan, realizar comparaciones, realizar maquetas, mapas, ejemplificar con situaciones cotidianas, pueden hacer que una clase sea didáctica.

Entonces, enseñar didácticamente significa guiar en el proceso educativo a los educandos con métodos de enseñanza, que pueden obtener objetivos significativos en el aprendizaje, siempre basados en la interacción docente-discente.

¿Es posible un equilibrio entre realizar clases muy entretenidas y lograr un óptimo aprendizaje?

El desarrollar métodos interactivos genera un lazo de confianza entre profesor y alumno ¿Cómo equilibrar esta confianza sin que el alumno se aproveche de esta familiaridad?


(*)http://etimologias.dechile.net/?ensen.ar

(**)http://historiasenconstruccion.wikispaces.com/Pedagog%C3%ADa+-+Glosario+de+T%C3%A9rminos?f=print

(***)http://www.psicopedagogia.com/definicion/didactica

(****)http://es.wikipedia.org/wiki/Did%C3%A1ctica

(*****)http://es.geocities.com/rullcabre/notesUned/tema1.pdf

(******) http://www.educa.aragob.es/aplicadi/didac/dida27.htm

martes, 15 de abril de 2008

¿Como promover un ambiente adecuado para el aprendizaje?

Siendo niña participé en una variedad de obras, actos, bailes frente a todo el colegio o en los desfiles que había en conmemoración de Fiestas Patrias o aniversario del colegio, actividades para los papas, entre otros. En clases cada vez que podía participaba y si había que ir y presentarse ante otro curso solicitando algo o exponiendo sobre algún tema, no tenía problema en hacerlo. La timidez siempre me ha caracterizado, pero hasta ese entonces había logrado dominarla. Al llegar a la adolescencia ese gran esfuerzo fue derribado porque un profesor no aceptó un comentario que realicé en clases y por tanto mis compañeros se rieron y burlaron de mí. Desde aquel momento cualquier acotación que he hecho, ha sido estando completamente segura de lo que digo o en ausencia de los compañeros con los que tengo menos confianza. Cuando un profesor o ayudante (en la universidad) me interroga en clases, sucede lo mismo, si no estoy plena en mis conocimientos, evito la pregunta o simplemente respondo que no sé.

Como lo he comentado anteriormente, pienso que las verticalidades no son buenas para nadie, menos cuando se debe llevar a cabo un proceso tan importante en la vida de una persona y por ende en la vida de la sociedad, como lo es el de enseñanza aprendizaje. Las diferencias no facilitan el quehacer ni del profesor explicando los contenidos planificados para una clase, como tampoco la del estudiante en el rol de aprendiz, ya que el ver a un ente que explica y explica sin contemplar la presencia de dudas acerca de lo que expresa, porque o desarrolla muy bien su labor como docente o debido a que sus alumnos no le ponen atención a lo que señala y sólo cumple con su función que es entregar conocimientos.

Cuando existe un ambiente grato donde la más simple o más compleja de las preguntas, es aceptada, respetada, valorada es que se lleva a cabo un buen proceso, uno donde lo explicado y preguntado ha sido internalizado no sólo por los alumnos, sino también por el docente, que esta ocasión llamaré maestro. Sé que no es el término más adecuado, pero intento dar una mayor preponderancia al rol como profesor y así equilibrar “ese tan elevado conocimiento” con el del incipiente “sabio, pregunta todo” que sería el discente.

El colegio o más bien la sala de clases se transforma en nuestro hábitat (entiéndase como perteneciente a alumnado y profesor), es casi nuestro segundo hogar, pues allí pasamos gran parte de nuestro día. Es decir mi vida se desarrollará en un aula y no sólo la mía, la de ellos también; sus “grandes” problemas existenciales casi, serán enfrentados y solucionados en este lugar, por lo que tener un ambiente desagradable no es propicio para ninguno de los protagonistas de este proceso. Asimismo y observando la sociedad en su conjunto padece, padecemos de una falta de voluntad para hacer las cosas, llámese trabajo, estudios, actividades del hogar, diligencias para nuestro propio bienestar… lo que se intensifica en esta etapa de la vida de los educandos, por lo que la rigurosidad no es el mejor mecanismo de control sobre los alumnos.

A pesar de mi intención de eliminar las verticalidades, debo reconocer que en específico trataré de disminuirlas en la medida que me sea posible, debido a que no todos reaccionamos del mismo modo, algunos requieren de presión y rigurosidad para alcanzar las metas. No debo alejarme de la realidad, pues mis futuros educandos serán adolescentes, en su mayoría, por lo que adolecen de los adultos, pretenderán ser como, imitar ciertas cualidades y si me muestro con una conducta similar a la de ellos estaré provocando un serio problema. Otros prefieren un ambiente más distendido, donde cada uno forje, construya su aprendizaje, obviamente siendo guiados por una persona calificada para ello, como lo es un profesor.

Un hábitat agradable es atrayente, seductor para esta masa desmotivada y con confusiones triviales incluso.

Profesor y alumno en continua interrelación, donde el proceso enseñanza aprendizaje se elabora mediante la fluida comunicación entre profesor y alumno, creo que es una de las cualidades que deben poseer mis clases. La comunicación permite que el aprendizaje significativo que señala Ausubel, se lleve a la práctica.

Tal vez mostrarse como un participante más de la clase que no sabe más que el estudiante sea una técnica para otorgarle confianza en sí mismo, aunque erre en lo que plantea. Esto facilitaría la sorpresa, la atención que deben prestar los alumnos a su profesor. En otro aspecto, no sólo se le mantiene atento a lo que de dice, sino que igualmente se transforma en la trasmisión de valores, el de la humildad y no vanagloriarse de lo poco o mucho que se sepa. Actitud que le acompañará la vida entera.

Ser tolerante con las diversas posiciones, es otro aspecto que no se debe pasar por alto, si no se acepta lo que se está planteando, se le respeta, valora, se le contra argumenta…

El valorar a todos los alumnos, no sólo a los que ayudan o colaboran en las clases… todos por igual tienen habilidades, destrezas para distintos quehaceres, por lo que hay que darle tiempo de mostrar sus fortalezas, de desarrollar confianza en sí mismo y en el resto de sus compañeros; tal vez muchos de ellos lo han sido desde cursos anteriores, pero en esta etapa de cambio se reacondicionan sus cualidades y defectos.

Estos últimos planteamientos se hallan directamente relacionados con la confianza, cordialidad, familiaridad que se da en el aula.

¿Consideras que las verticalidades, las posiciones totalmente rígidas son propicias para alcanzar aprendizajes significativos?

¿Debe existir un ambiente donde profesor y alumno se comuniquen?

¿La comunicación es la base de un buen proceso de enseñanza aprendizaje?

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué significa la disciplina dentro del aula?

La disciplina dentro del aula es fundamental, ya que la carencia de ella implica que los objetivos planteados para una clase no llegaran a ser cumplidos debido a la indisciplina, lo que significa que el profesor intenta entregar los conocimientos planificados para su clase, pero el desorden o falta de atención por parte de los alumnos dificulta enormemente el desarrollo de las actividades programadas. Lo que no solo le genera un problema al docente por no llevar a cabo su función, sino que los que realmente son perjudicados son los alumnos, pues no adquieren los conocimientos necesarios, en ese instante, la prueba mayor de lo que digo es que al ser evaluados, los resultados serán paupérrimos, llegarán los apoderados solicitando explicaciones por las bajas calificaciones y se dirá incluso que el educador es el culpable, que es un mal profesional, entre otros.

En cierto aspecto es verdad, este tipo de calificativos deben tener una base y si un profesor no es capaz de dominar a su clase, está realizando mal su labor, pues como buen pedagogo conoce técnicas o métodos de enseñanza, para hacer que el aprendizaje sea efectivo, logrando captar la atención de sus educandos. Pero como en toda relación, cualquier hecho que suceda tiene dos actores, en este caso, el docente y sus alumnos. Depende de la formación que hayan tenido los pupilos, me refiero al respeto que se manifiesten entre pares y hacia sus mayores, es como se desenvolverán durante su vida.

Si lo veo desde este punto, es increíble lo que deberé hacer. Estaré guiándolos en su aprendizaje para relacionarse con la sociedad; mucho saben de cómo deben comportarse, pero en la adolescencia surgen las rebeldías, pende de que cómo se enfrente la situación, la forma que adopte el alumno que presente este tipo de comportamiento (rebeldía).

Como lo decía, en una sala de clases existen muchas vidas, cada una con diferentes problemas, con diferentes cosmovisiones, con dificultades para existir incluso, porque a los 15 hay cosas que son tremendamente horrendas e imposibles de solucionar como a los 30, 40 ó 50 dónde hay otras que son así de difíciles también. Por lo que esta interrelación requiere de la participación de todos para que el organismo funcione (vuelvo a mencionar el funcionalismo que domina nuestras vidas).

Creo que así como entregas recibes. Si te esfuerzas en conseguir algo obtendrás frutos de acuerdo a cuánto cómo te esmeraste en conseguirlas y si además de eso depositas amor en lo que realizas los resultados serán, sino óptimos, reconfortantes. Puede sonar al antiguo refrán ojo por ojo, diente por diente, pero si observo a mi alrededor cuando más me he esforzado en conseguir algo, cuanto más sentimiento le he puesto, es cuando he obtenido los mejores resultados, del mismo modo, cuando algo realmente se me complica y logro llevarlo a cabo es cuando más he querido eso.

Entonces, la disciplina dentro del aula es tan importante como el profesor y sobre todo sus alumnos, ya que si no hay duda, no hay sed de saber, no existe necesidad de educador. Si no hay orden al interior del grupo no se puede desarrollar lo preparado y todo el gran sistema decae instantáneamente. Ello no significa que los alumnos están inmóviles y en completo silencio, en absoluto, se requiere de comunicación y como seres humanos nuestra manera de comunicarnos es través del lenguaje verbal, la interacción es estrictamente necesaria, pues es la única forma de plantear inquietantes.

Si veo la buena conducta desde otro punto, uno más general que abarca a la sociedad en su conjunto, la disciplina es una forma de control social donde hay subordinantes y subordinados. Un mal necesario, pues no todos podemos “mandar”, esto (nuestro sistema actual) realmente no funcionaria de ese modo.

Digo “mal necesario” porque el poder ambiciona poder, los resultados en la historia están claramente identificados.

Para qué ver las cosas desde este punto, donde todos parecemos marionetas manejadas por un sistema. Prefiero la opción que antes plantee donde la participación de todos, el respeto, la comunicación, el esfuerzo, tesón y una dosis de amor y pasión en lo que haga obtendrán y obtendré muy buenos resultados.

¿Y tú qué crees, es necesaria la disciplina en una sala de clases?

martes, 25 de marzo de 2008

¿Para qué enseñamos?

Es bastante común escuchar a los padres decir, en general, que los niños deben educarse y alcanzar la Enseñanza Superior para llegar más lejos en la vida, para ser mejor que sus progenitores y así tener una vida holgada, sin necesidades trascendentales. En cierto sentido lo que recién mencioné podría responder el por qué aprender.
Pues bien, lo que me cabe responder ahora es ¿para qué enseño o enseñaré? Comenzaré la resolución de mi pregunta analizando la palabra “enseñar”, que proviene del latín insignare, compuesto de ín(en) y signare(señalar hacia), lo que implica brindar una orientación sobre qué camino seguir. Aquí me detengo, pues considero que esa es exactamente mi misión y la de toda la sociedad, orientar, guiar, acompañar, apoyar a los educandos hacia su meta.
Si bien es cierto, son los padres, comúnmente, quienes proponen y en algunos casos imponen estas metas, es algo que es casi inherente al individuo. Recuerdo que estando en Kinder decía que yo llegaría a la Universidad y sería una profesional, en esa tarea me hallo y por ello es que me cuestiono mi futuro quehacer laboral.

Continúo en la búsqueda de la respuesta y lo que más ronda en mi cabeza es la idea de formar personas, personas humanas con las que se pueda interactuar fluídamente, que no desprecien al de al lado por la función que desempeña, todo lo contrario que la valore, pues si esa persona dejara de realizar su labor, mucho de este gran sistema al que pertenecen, pertenezco, pertenecemos, dejaría de actuar de manera regular produciéndose desestabilización, donde todos los individuos nos veríamos afectados de alguna u otra forma. Tal vez mi visión se vea muy funcionalista, observando la sociedad como un gran sistema, un organismo conformado por una infinidad de órganos pequeños que cumplen roles fundamentales dentro de este cuerpo.

Es lo que pienso, elegí enseñar, acreditar mis conocimientos y transmitirlos, transformar esta tarea en la función que deseo desempeñar durante el resto de mi vida, en cierto modo ser el hilo conductor que transporta hacia el propósito o más bien sueño de muchos, semejante al que yo tenía cuando bordeaba los cinco años de edad.

En esta gran tarea que es la educación, deberé saber afrontar los diversos conflictos que se me presentarán en una sala de clases y para ello es necesario conocer la gran variedad de técnicas de enseñanza-aprendizaje, de este modo sabré aplicarlas, lo haré conscientemente, utilizando las herramientas acordes a cada curso y en lo posible a cada integrante de mi grupo curso, con el fin de lograr en ellos un aprendizaje eficaz con el que, además de adquirir datos, adquieran instrumentos que puedan utilizar en su vida diaria, como lo es el comprender por qué habla de ese modo, por qué o de donde provienen las cosas como un diario, por qué hay conflictos con los países vecinos y en qué los afecta directamente, entre una extensa gama de hechos.

Entonces, ¿para qué enseño? Para mantener el status quo de la sociedad y del mundo en general. Ello no significa que promueva el cambio cuando sea necesario. Debo ser realista en este aspecto, por más que desee cambiar el mundo entero, sólo lograré modificar, quizás, la cosmovisión de mis alumnos. Posiblemente allí se encuentre la esencia del gran problema, este “desequilibrio estabilizado” de nuestros tiempos, donde se busca la equidad, pero se privilegian las comodidades, el buen pasar; el modo de observar nuestro alrededor, agudizar nuestros sentidos y abrirlos, poder decir en realidad era verde y no verde oscuro, puede ser el tesoro al final del arcoiris, la solución a nuestros problemas.

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Cómo ves el proceso Enseñanza Aprendizaje?

Podría decir con respecto a este tema que desde la Pedagogía es un punto bastante recurrente en el último tiempo; se iniciaron instancias de evaluación a los profesores en el aula de clases, situación incómoda, desagradable innecesaria desde el punto de los docentes; requerida según otros. Escuché varios comentarios acerca de esto, de ambas posturas. Profesores diciendo:”a los médicos no los evalúan en el pabellón de cirugías o cuando diagnostican una enfermedad y varias son las negligencias cometidas”, como también lo contrario: “es una excelente idea evaluar en la sala de clases a los profesores, para observar las falencias y remediar las faltas que están cometiendo”. Considero que ya existen varias instancias en que se “pone nota” a la enseñanza y aprendizaje en nuestro país, para ello fueron creados el SIMCE, PSU y otras pruebas que desarrollamos alumnos y profesores, en las que los organismos especializados formulan una serie de preguntas para verificar el estado de los conocimientos de los alumnos, ya sea para ingreso a la Educación Superior o evaluar los avances en las nuevas políticas instauradas en el Sistema Educacional Chileno, como la Reforma Educacional de la que fui parte y las modificaciones realizadas a los Programas de Enseñanza, en todos los niveles de educación.

Complica hablar de Enseñanza, pues ello implica mucho, pero ¿acaso no he aprendido toda mi vida?, así es, desde antes de nacer he estado en un continuo aprendizaje, ello significa que al tener conocimientos es “fácil” enseñar, ya que se podría decir que se me escapa por los poros lo que sé, me refiero a cosas, acciones muy básicas que realizo en mi diario vivir, por lo tanto instruir, dar lección de lo que conozco no se me debería complicar tanto. La verdad es que cuando pienso en que en unos cuantos semestres estaré haciendo mi primera clase y ello además de provocarme una gran emoción, pues estaré realizando algo en lo que me he preparado durante años con mucho esfuerzo y perseverancia; me genera sentimientos de angustia, miedo a eso nuevo en que me desempeñaré por el resto de mi vida y debo hacerlo de la mejor manera para formar grandes personas integrales, críticas y por sobre todo buenas personas. Luego me detengo y pienso en lo que planteaba, toda mi vida he aprendido y a la vez enseño, por lo que debo confiar en mí, en lo que sé, en lo que aprendí y aprenderé acerca de mi especialidad o cualquier otra y sobre la vida.

Los conocimientos que más tengo calados en mi mente han sido internalizados en los momentos que he puesto más de mí para aprenderlos y en los que he notado un verdadero compromiso por parte del profesor o persona que me explicaba ese algo. Por lo tanto el proceso Enseñanza Aprendizaje van de la mano, no puede existir el uno sin el otro, son causa y efecto y viceversa, pues es requerida la duda para generar conocimientos.

jueves, 13 de marzo de 2008

como ves el proceso enseñanza aprendizaje? 15/03
pa q enseñamos? 25/03
q significa la disciplina dentro del aula?5/04

sábado, 8 de marzo de 2008

Mi clase .

Comprendo que como futura pedagoga mi labor será bastante difícil e intensa. El tiempo pasa; aunque suene a cliché, las generaciones cambian, sus intereses, en aspecto, serán muy distintos a los míos, pongo énfasis en ello, sólo es apariencia, pues las metas a cumplir, las necesidades a suplir, aunque más evolucionadas, quiero decir con esto “tecnológicas”, serán muy similares a las mías o a las de cualquiera de mis compañeros o los requerimientos que intentaban satisfacer mis padres cuando pasaron por su etapa escolar. Es cierto, cuando estaba en el colegio no me preocupaba de con qué alimentaré a mis hijos al otro día, pero si existía la idea que algún día conformaría una familia y que me daría mucho gusto participar en el sustento de ella, como también pensaba en que sería una mujer independiente, que podría viajar por el mundo y hacer un sin fin de cosas que en ese momento no podía realizar por hallarme bajo el alero de mis padres. Hoy, como estudiante universitaria, mi situación no dista mucho de aquello, a pesar de que hay un punto que marca la diferencia en mi asistencia a clases y mi interés por estudiar e instruirme para mi futura vida laboral, en que no sólo deberé desenvolverme exponiendo materias, sino que enseñaré y ello implica además de que mis alumnos aprehendan los conocimientos que les entregue, estaré formando personas, proporcionando valores, los cuales serán muy útiles en su vida. Estaré presente en un complicado momento de su existencia, donde deberé saber guiarlos y al mismo tiempo prepararlos para su futura enseñanza superior o su desempeño laboral.
Como estudiante de Historia y Geografía me mueve el gusto por el conocimiento, los diversos procesos a lo largo del tiempo, lo similares y discordantes que pudieron, pueden y podrían ser los acontecimientos. Percibir que somos protagonistas de este mundo y como tales nuestra misión es conservarlo, aprender de la experiencia y así sobrellevar la vida en paz.
He pasado diecisiete años de mi vida dentro de una sala de clases, a pesar de ello, encuentro un grado de dificultad al preguntarme cuales son las características que debe tener una clase. Una diversidad de profesores me ha hecho clases, los cuales obviamente han tenido cualidades y defectos, de ellos rescato las propiedades de una lección.
En base a la pregunta:¿Qué elementos debe tener una buena clase de Historia y Geografía? distingo varios factores, características trascendentales que determinan una buena o mala clase. Pues bien, considero que al exponer las materias debo plantear y delimitar los objetivos de mis enseñanzas, mantener un lenguaje adecuado a la situación, considerando las particularidades de mis alumnos para así mantener un ambiente de respeto y cordialidad con un toque afable, humano, ya que soy de la idea de que las verticalidades no facilitan una buena enseñanza y en consecuencia no concuerda con lo que me he planteado.
Utilizaré herramientas tecnológicas que tanto facilitan nuestro quehacer, bibliografía, visitas a museos, excursiones, giras de estudio, entre otros, por supuesto todo en la medida de lo posible.
Siempre he creído que en lo simple se encuentra la esencia de la vida, por lo tanto espero que mis alumnos sean capaces de rescatar esa belleza que es invisible a los ojos y que abre las puertas del alma.
Como lo mencioné, somos los protagonistas de esta historia, ellos serán los personajes que pueden cambiar este sueño que es la vida, por muy visionario e iluso que suene deben vislumbrar que cada acto compromete ser asumido; los errores se pagan y los aciertos gratifican…
Doy a entender entonces que en el aula abra un trozo de mí y un trozo de ellos, cada uno recibirá y entregará, de este modo no seré “una profe de historia”, seré “la profe de historia que me enseño sobre lo que ella sabe”.

Julia Venegas
Tercer año de Pedagogía en Historia y Geografía

Hola, te doy la bienvenida a mi blog.

Soy Julia Venegas, Julie para los amigos; alumna de Pedagogía en Historia y Geografía y curso tercer año.

Te presento mi edublog, destinado a exponer mis ideas frente a los diversos temas presentados en el curso de Currículum y Evaluación.
Aquí hay mucho de mí, asi que espero te agrade.
=)