“Aprender supone la idea de «recibir o asimilar conocimientos», también la apertura fundamental ante la realidad; la búsqueda siempre inacabada de la verdad; la capacidad de sacar la enseñanza de un hecho o de una persona; el deber y el derecho de encontrar nuevos y mejores modos de pensar, hablar y obrar; la necesidad y conveniencia de integrar lo ya conocido con lo que se va conociendo.
Dejar de aprender es suspender la vida, es clausurar el mundo, es declararse ausente, es como morir de mala muerte.” (1)
Es necesaria la duda, las ansias de saber para abrir la mente al conocimiento, la ausencia de ello significa que no hay voluntad para conocer y la verdad es que algún tipo de duda debe mover nuestra vida para poder vivirla.
La curiosidad permite generar experiencias de las que se obtienen aprendizajes. Por ejemplo, ya el hecho de hallarse en una institución educativa representa la carencia de saber o la ambición de él.
Los que estudiamos historia nos caracterizamos por investigar, averiguar hasta descubrir el por qué de algo o quedar satisfechos con la respuesta. En este sentido, si hago que un tema que aparenta ser aburrido, se convierta en atractivo promoveré las ganas de saber más acerca de él. Daré pie a que los alumnos investiguen o se estimulen y desarrollen con más voluntad las actividades planificadas para las clases.
Estudiar historia siempre ha sido aburrido para quienes la ven con ojos de que son tonteras que ocurrieron mucho antes de que naciera y que no le influyen en su vida. De partida esa persona esta terriblemente equivocada, el por qué es obvio. El problema radica en cambiar esta visión, considero que uno de los métodos básicos para realizar esto, es plantear las actividades con didáctica, la carencia de ella no llevará a ningún lado, como lo he exprese en otras ocasiones.
Entonces, si presento el tema a tratar de forma seductora, estaré incitando a los alumnos a averiguar sobre él; esto sólo a modo de introducción para que después sean capaces de desarrollarlo con amplitud.
Una de las mejores formas de aprender historia es leyendo varios autores acerca de un contenido, con el motivo de obtener la opinión que muchas veces se contraponen y de acuerdo a ello ser capaces de alcanzar un aprendizaje un tanto más objetivo. El discutir con los compañeros lo leído, realizando analogías con lo que sucede en su entorno o lo que sucedió antes y que determinó el mundo que se vive, hace que las investigaciones sean más acabadas.
Realizar mapas y estudiar con ellos permite materializar, hacer más concreto lo que se describe, haciendo que lo comentado sea más familiar al discente. Contextualizar y realizar comparaciones con lo que sucedía en América, por ejemplo, genera que sea “palpable” lo que se analiza. El desarrollo de prácticos, en Geografía, al menos, fomenta la investigación lo que cede un conocimiento más acabado de lo que se estudia.
Leer, permite conocer nuevos conceptos, mejora la ortografía, manejar de mejor forma las reglas lingüísticas, lo que sirve para todos los ámbitos de estudio, de la vida en general. Reflexionar acerca de algo también colabora en con la lógica que es aplicable a varias ramas de aprendizaje. La realización de mapas o maquetas desarrolla las habilidades artísticas de los alumnos, lo que además permite que los alumnos con esas aptitudes logren mejoras o mayor interés en lo que no son tan buenos.
Aprender historia requiere de una contextualización y una recopilación de los datos ya asimilados, pues hablar de un tema en particular sin conocer sus antecedentes es anacrónico. Entonces, el poseer una cronología mental de los hechos hace que el estudio sea concreto.
La historia es subjetiva (sólo es imparcial en el instante en que ocurre) , aunque la aplicación de las ciencias, que se consideran objetivas, permite que sea neutral. El conocer los postulados de autores que plantean visiones distintas y de otros actuales genera que se le denomine objetiva. Tal vez, por ello sea un tanto complicado estudiar historia, distinto a lo que sucede con las matemáticas o biología o química, donde es igual por el lado que se le mire, en cualquier parte del mundo.
Muchas veces la repetición de conceptos no hace que el aprendizaje sea concreto, pero si la Historia es interpretada y se reflexiona acerca de ella se obtendrá un conocimiento significativo, fácil de asimilar por los discentes y de explicar por los docentes.
Entonces, ¿Cuál es la forma más acertada para aprender Historia?
Los hechos que estudiamos ¿son comprendidos de la misma forma que el resto?
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(1)http://www.geocities.com/athens/forum/5661/aprender.html
Dejar de aprender es suspender la vida, es clausurar el mundo, es declararse ausente, es como morir de mala muerte.” (1)
Es necesaria la duda, las ansias de saber para abrir la mente al conocimiento, la ausencia de ello significa que no hay voluntad para conocer y la verdad es que algún tipo de duda debe mover nuestra vida para poder vivirla.
La curiosidad permite generar experiencias de las que se obtienen aprendizajes. Por ejemplo, ya el hecho de hallarse en una institución educativa representa la carencia de saber o la ambición de él.
Los que estudiamos historia nos caracterizamos por investigar, averiguar hasta descubrir el por qué de algo o quedar satisfechos con la respuesta. En este sentido, si hago que un tema que aparenta ser aburrido, se convierta en atractivo promoveré las ganas de saber más acerca de él. Daré pie a que los alumnos investiguen o se estimulen y desarrollen con más voluntad las actividades planificadas para las clases.
Estudiar historia siempre ha sido aburrido para quienes la ven con ojos de que son tonteras que ocurrieron mucho antes de que naciera y que no le influyen en su vida. De partida esa persona esta terriblemente equivocada, el por qué es obvio. El problema radica en cambiar esta visión, considero que uno de los métodos básicos para realizar esto, es plantear las actividades con didáctica, la carencia de ella no llevará a ningún lado, como lo he exprese en otras ocasiones.
Entonces, si presento el tema a tratar de forma seductora, estaré incitando a los alumnos a averiguar sobre él; esto sólo a modo de introducción para que después sean capaces de desarrollarlo con amplitud.
Una de las mejores formas de aprender historia es leyendo varios autores acerca de un contenido, con el motivo de obtener la opinión que muchas veces se contraponen y de acuerdo a ello ser capaces de alcanzar un aprendizaje un tanto más objetivo. El discutir con los compañeros lo leído, realizando analogías con lo que sucede en su entorno o lo que sucedió antes y que determinó el mundo que se vive, hace que las investigaciones sean más acabadas.
Realizar mapas y estudiar con ellos permite materializar, hacer más concreto lo que se describe, haciendo que lo comentado sea más familiar al discente. Contextualizar y realizar comparaciones con lo que sucedía en América, por ejemplo, genera que sea “palpable” lo que se analiza. El desarrollo de prácticos, en Geografía, al menos, fomenta la investigación lo que cede un conocimiento más acabado de lo que se estudia.
Leer, permite conocer nuevos conceptos, mejora la ortografía, manejar de mejor forma las reglas lingüísticas, lo que sirve para todos los ámbitos de estudio, de la vida en general. Reflexionar acerca de algo también colabora en con la lógica que es aplicable a varias ramas de aprendizaje. La realización de mapas o maquetas desarrolla las habilidades artísticas de los alumnos, lo que además permite que los alumnos con esas aptitudes logren mejoras o mayor interés en lo que no son tan buenos.
Aprender historia requiere de una contextualización y una recopilación de los datos ya asimilados, pues hablar de un tema en particular sin conocer sus antecedentes es anacrónico. Entonces, el poseer una cronología mental de los hechos hace que el estudio sea concreto.
La historia es subjetiva (sólo es imparcial en el instante en que ocurre) , aunque la aplicación de las ciencias, que se consideran objetivas, permite que sea neutral. El conocer los postulados de autores que plantean visiones distintas y de otros actuales genera que se le denomine objetiva. Tal vez, por ello sea un tanto complicado estudiar historia, distinto a lo que sucede con las matemáticas o biología o química, donde es igual por el lado que se le mire, en cualquier parte del mundo.
Muchas veces la repetición de conceptos no hace que el aprendizaje sea concreto, pero si la Historia es interpretada y se reflexiona acerca de ella se obtendrá un conocimiento significativo, fácil de asimilar por los discentes y de explicar por los docentes.
Entonces, ¿Cuál es la forma más acertada para aprender Historia?
Los hechos que estudiamos ¿son comprendidos de la misma forma que el resto?
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(1)http://www.geocities.com/athens/forum/5661/aprender.html
1 comentario:
Estimado alumno tú calificación es la siguiente:
Claridad de redacción: se aprecian tus ideas y el discurso es coherente al tema, solo debes revisar algunas tildes y algunas palabras mal escritas como “he”, revisa esa idea.
Argumentación: sigue trabajando autores en tus futuras publicaciones.
Logra persuadir al lector: el texto es fluido, apreciándose claramente tus ideas al abordar el tema.
Calidad de reflexión: presentas soluciones para cada una de las disciplinas que trabaja la carrera, sigue así para futuros trabajos.
Compromiso con la audiencia: trabajas el tema de la audiencia de manera óptima.
Tú nota es un 85
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